top of page

20 de octubre: Canonización del Bto JUAN JACOBO

Actualizado: 12 jul

El Ufficio Postulazione Generale de nuestro orden OFM acaba de comunicar que, por disposición de Su Santidad el papa FRANCISCO el pasado 1 de julio, la canonización de los mártires de Damasco será el domingo 20 de octubre en la plaza de San Pedro.


Y entre ellos está nuestro franciscano y orensano Juan JAcobo

Puedes conocer más sobre nuestro beato en los siguientes artículos:


* Aprobados los votos favorables para la Canonización del beato Juan Jacobo. Juan Jacob Fernández, religioso OFM, nacido en 1808 en la aldea de Moire, Ourense, España. +info en artículos anteriores: https://www.sfrancisco.es/blog/categories/juan-jacobo


La familia ourensana de fray Juan Jacobo acudirá a la entronización de su imagen en la Catedral . Reproducción de articulo publicado en LA REGIÓN 22 de julio de 2009 Una imagen de fray Juan Jacobo Entre los mártires se encontraba Juan  Jacobo Fernández, nacido en 1808 en Moire (Piñor). Este viernes, la Catedral de Ourense pasará también a albergar una imagen de fray Juan Jacobo, un acto Con 50 años, fray Juan Jacobo se subió al ‘Barcino’, vapor que iba a conducirlo a la muerte.


Juan Jacobo Fernández (de Carballeda de Cea, Orense) y Fr. Juan Jacobo tomó el hábito franciscano como lego en el convento de Herbón, no era sacerdote. Juan Jacobo Fernández fue destinado al convento franciscano de Bab Tuma, en Damasco, donde le sorprendió el martirio.



El Papa canonizará el próximo 20 de octubre al beato español Manuel Ruiz y a otros siete frailes franciscanos, seis de ellos españoles, así como tres laicos, asesinados todos en Damasco (Siria) en 1860 “por odio a la fe”.

Según el comunicado de prensa del Vaticano, tras el Consistorio Ordinario Público de cardenales presidido por el Papa este lunes en el Palacio Apostólico, Ruiz López será inscrito en el libro de los santos junto a sus siete compañeros franciscanos, también mártires, y a los tres hermanos laicos maronitas Francisco, Mooti y Rafael Massabki.

Ordenado sacerdote en 1830, fue destinado con otros 19 compañeros a las misiones de Tierra Santa, desembarcando en Jaffa (Israel) el 3 de agosto de 1831 y trasladándose pronto a Damasco para estudiar el árabe. Nombrado párroco de la iglesia de la Conversión de San Pablo, enfermó al poco, por lo que sus superiores lo enviaron al convento de Luca (Italia) para restablecerse. Como no lo consiguió, marchó a España, primero a su pueblo natal y luego a la ciudad de Burgos, donde en 1847 fue nombrado profesor de Hebreo y Griego en el Seminario Diocesano.

Deseando volver a la actividad parroquial, fue nombrado párroco de Para (Burgos), un minúsculo pueblo al norte de la archidiócesis, donde estuvo por muy poco tiempo, porque en 1856 decidió su vuelta a Damasco. Al año siguiente, Ruiz López fue nombrado superior de la comunidad franciscana de aquella ciudad, pero la situación había cambiado mucho en sus años de ausencia.

Según recoge el Diccionario Español de la Real Academia de la Historia, “los cristianos del Líbano y Siria eran objeto de persecución violenta por parte de los drusos y en 1860 fueron destruidas muchas aldeas maronitas y asesinados sus habitantes. La violencia llegó también a Damasco; el 9 de julio el barrio cristiano, donde vivían unas treinta mil personas, fue asaltado y miles de cristianos degollados. Muchos se refugiaron en el convento franciscano, confiando en la solidez de sus muros. No queriéndolos dejar abandonados a su suerte, los franciscanos decidieron no aceptar la propuesta del gobernador turco de refugiarse en su residencia”.


Junto a Ruiz estaban siete religiosos, todos ellos españoles menos uno: Carmelo Bolta [Real de Gandía (Valencia), 1803]; Nicanor Ascanio [Villarejo (Madrid), 1814]; Nicolás María Alberca [Aguilar de la Frontera (Córdoba), 1830]; Pedro Nolasco Soler [Lorca (Murcia), 1827]; Francisco Piñazo Peñalver [Alpuente (Valencia), 1812] y Juan Fernández [Carballeda (Orense), 1808], además del austríaco, padre Engelberto Kolland. “Todos fueron asesinados junto a otros muchos cristianos; el padre Manuel, que había acudido a la iglesia a vaciar el sagrario, fue obligado a colocar su cabeza sobre la mesa del altar y así fue decapitado”, según el Diccionario Español de la Real Academia de la Historia, citado en la página del arzobispado de Burgos.

Causa de beatificación

Su cuerpo pudo ser recuperado por los cristianos supervivientes doce días después de la masacre. En 1872 comenzó su causa de beatificación, introducida en Roma en 1885. La pérdida de documentos producida por la Primera Guerra Mundial obligó a reiniciar los trabajos, creándose un nuevo tribunal en Damasco en 1922. Finalmente, el 10 de octubre de 1926 los ocho franciscanos y tres católicos maronitas seglares, víctimas de la misma persecución, fueron beatificados en la basílica de San Pedro por el papa Pío XI.

Además de los frailes y los tres hermanos laicos asesinados juntos por los drusos, cuyos cuerpos pudieron ser recuperados tras la masacre, el Pontífice canonizará a los italianos Giuseppe Allamano, sacerdote, fundador del Instituto de los Misioneros de Consolata y de las Hermanas Misioneras de Consolata; y a Elena Guerra, fundadora de la Congregación de Oblatas del Espíritu Santo, conocidas como las “Hermanas de Santa Zita”; además de la canadiense Marie-Leonie Paradis (nacida Virginie Alodie), fundadora de la Congregación de las Hermanitas de la Sagrada Familia.



61 visualizaciones0 comentarios

Comments


bottom of page