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Eucaristia 19/4/26 Confirmandos adultos

Actualizado: hace 4 horas

Monición de entrada: ¿?

Queridos hermanos, nos reunimos hoy, en este domingo, como aquellos discípulos que caminaban hacia Emaús: con nuestras alegrías y también con nuestras dudas, con nuestras esperanzas y, a veces, con nuestro cansancio.

El Señor resucitado sale a nuestro encuentro, camina a nuestro lado, nos habla en su Palabra y se nos da al partir el pan. Aunque no siempre sepamos reconocerlo, Él está aquí, vivo y presente.

Dispongamos el corazón para esta celebración, pidamos una fe más viva y dejemos que arda en nosotros el deseo de encontrarnos con Cristo.


PERDON: Andrea y

1.      Falta de fe y de mirada espiritual

Señor Jesús, como los discípulos de Emaús, muchas veces caminamos a tu lado y no te reconocemos, porque nuestra fe es débil y nuestros ojos están cerrados.Señor, ten piedad.

 

2.      Desánimo y pérdida de esperanza

Cristo, como aquellos discípulos, también nosotros nos dejamos vencer por la comodidad, la tibieza y la falta de fe y esperanza ante las dificultades de la vida. Cristo, ten piedad.

 

3.      Corazón frío ante tu Palabra y la Eucaristía

Señor Jesús, tantas veces escuchamos tu Palabra sin que arda nuestro corazón, y participamos en la Eucaristía sin reconocerte plenamente.Señor, ten piedad.

 

Lectura: 1ª Valeria   Salmo: Pablo

EVANGELIO: Personajes

  • Narrador : Patricia

  • Jesús Natalio

  • Cleofás: Algún varón

  • Discípulo acompañante (el otro de Emaús, sin nombre): Malén

  • Discípulos (los dos juntos) (cuando hablan a la vez)

  • Los Once y sus compañeros (grupo en Jerusalén)

 

Narrador:Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido.

Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Jesús:«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».

Narrador:Ellos se detuvieron con aire entristecido, y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:

Cleofás:«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».

Jesús:«¿Qué?».

Discípulos:«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron.

Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió.

Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo.

Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».

Jesús:«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».

Narrador:Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.

Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:

Discípulos:«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».

Narrador:Y entró para quedarse con ellos.

Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.

Pero él desapareció de su vista.

Y se dijeron el uno al otro:

Discípulos:«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».

Narrador:Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:

Los Once y compañeros:«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».

Discípulos:Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

 

HOMILÍA

Hermanos,

los discípulos de Emaús no se alejaban solo de Jerusalén…se estaban alejando de la comunidad. Se iban tristes, decepcionados, Convencidos de que Dios les había defraudado. Rumiando el fracaso.

Y en ese camino, Jesús se acerca. No les reprocha nada. Comprende por qué estamso yendo lejos de la IGLESIA=COMUNIDAD. Camina con ellos. Escucha. Pregunta. Ilumina.

A Los discípulos nos cuesta reconocer al Señor en el camino…

lo reconocen al partir el pan.

Ahí se abren sus ojos.

Hoy vivimos una tentación muy fuerte:  'no necesitamos a Dios'

Nosotros también vamos a tener nuestro momento de encuentro con el Señor

no sabemos cuando

Tenemos que estar sentados a la mesa de la eucaristía, para que cuando venga el Señor, nos encuentro a su lado.

Y ese encuentro tiene un lugar privilegiado: la Eucaristía.

Los discípulos dicen: “Quédate con nosotros, porque atardece.”

Hermanos… también hoy atardece.

Atardece en tantas vidas cansadas, en familias heridas, en jóvenes sin horizonte, en corazones que se enfrían sin darse cuenta.

Y la pregunta es: ¿vamos a dejar que anochezca… sin invitar a Cristo a entrar?

Cada domingo, el Señor pasa por tu vida y te dice: “Estoy aquí. Quiero sentarme contigo. Quiero partir el pan contigo.”

Pero Él no fuerza la puerta.

Espera tu decisión.

Porque la Eucaristía no es una obligación fría…es una cita de amor.

Y cuando ellos lo reconocen… hacen algo impresionante:

se levantan en aquel momento y vuelven a Jerusalén.

De noche. Sin miedo. Con fuego en el corazón.

 

El que se encuentra con Cristo en la Eucaristía no se queda igual.

No se queda en casa. No se queda en la rutina.

Vuelve a la comunidad. Vuelve a la misión. Vuelve a la vida.


 

Peticiones: Rosalía y Adriana

1. Por la Iglesia Para que, guiada por el Espíritu Santo, sea siempre signo vivo de Cristo resucitado y reúna a todos en la mesa de la Eucaristía.Roguemos al Señor.

2. Por el Papa y los pastores de la Iglesia Para que, como buenos acompañantes en el camino, sepan iluminar con la Palabra y conducir al encuentro con Cristo en el Pan partido.Roguemos al Señor.

3. Por nuestra comunidad parroquial Para que nunca se acostumbre a una fe rutinaria, sino que viva cada Eucaristía con un corazón ardiente y agradecido.Roguemos al Señor.

4. Por este grupo de confirmandos adultos. Para que el Espíritu Santo fortalezca su fe, los haga testigos valientes y descubran en la Eucaristía la fuente de su vida cristiana.Roguemos al Señor.

5. Por quienes se han alejado de la fe o de la comunidad Para que, como los discípulos de Emaús, vuelvan a encontrarse con Cristo y regresen con alegría a la vida de la Iglesia.Roguemos al Señor.

6. Por todos nosotros. Para que sepamos reconocer a Jesús en la Palabra y en el Pan, y salgamos al mundo con un corazón encendido para anunciarlo.Roguemos al Señor.

 

MONICIÓN A LAS OFRENDAS DE PAN Y VINO: Carmen Moh. Y

Hermanos, como los discípulos de Emaús, presentamos ahora al Señor el pan y el vino, signos sencillos de nuestra vida y de nuestro trabajo.

En ellos ofrecemos también nuestro camino de cada día: nuestras alegrías y cansancios, nuestras dudas y esperanzas.

Que el Señor, al partir el pan, abra también nuestros ojos para reconocerlo presente y transforme nuestra vida en una ofrenda de amor.


Acción de gracias: Aida y Eloisa



 
 
 

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