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Discipulado Franciscano. A Coruña D.F.

hace 1 hora
3 min de lectura

Encuentro de formación franciscana.

Franciscano, ¿yo?

*¿Sobre qué estoy construyendo mi vida?

A veces decimos que Dios es importante en nuestra vida, pero nos cuesta reconocer qué lugar tiene cuando decidimos.

Hoy nos detenemos a mirar qué nos sostiene y cómo cuidamos nuestra relación con él.

*La imagen de la vid y los sarmientos nos invita a descubrir de dónde se alimenta nuestra fe y qué frutos va dando en la vida cotidiana.



*Nos hemos detenido en una pregunta:

¿qué lugar ocupa Dios en nuestra vida cuando tenemos que decidir?

Es una pregunta que afecta a nuestras prioridades, al tiempo que dedicamos a cada cosa y a nuestra manera de tratar a los demás.


*Los testimonios de Nachter: «Dios es el centro de mi vida»

| Hemos visto el fragmento del minuto 1:55 al 3:10.


*y José Mota:  su fe y su manera de entender el humor


nos sirvieron para comenzar la reflexión.


*Después hemos leído el Evangelio de la vid y los sarmientos (Jn 15,1-8):

"Permaneced en mí"

Evangelio de Juan 15,1-8

Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.

Todo sarmiento que en mí no da fruto lo corta, y todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí es arrojado fuera, como los sarmientos, y se seca; luego los recogen, los arrojan al fuego y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y se os concederá. En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos


.

*Desde esa imagen hemos pensado cómo cuidamos nuestra relación con Dios y qué necesitamos para que la fe alimente nuestra vida cotidiana.


*Hemos acudido también al Testamento de san Francisco, donde recuerda que el Señor le dio hermanos y le mostró que debía vivir según el Evangelio. El artículo 4 de la Regla de la OFS recoge ese mismo camino: pasar «del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio». Leerlo desde lo que nos sucede y dejar que nos ayude a revisar cómo vivimos.


Una forma de vida Regla de la Orden Franciscana Seglar,

artículo 4

La Regla y la vida de los franciscanos seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres. Cristo don del amor del Padre, es el Camino hacia Él, es la Verdad en la cual nos introduce el Espíritu Santo, es la Vida que Él ha venido a traer abundantemente. Los Franciscanos seglares dedíquense asiduamente a la lectura del Evangelio, y pasen del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio.



Lo que queremos llevar a la vida

Permanecer en Jesús supone cuidar nuestra relación con él y dejar que su Palabra oriente nuestras decisiones. Francisco encontró en el Evangelio un camino para vivir con los hermanos. La fraternidad nos ayuda a reconocer qué necesitamos cambiar y a sostenernos en ese esfuerzo, desde nuestra familia, nuestro trabajo y la vida cotidiana.


Estas han sido las preguntas para el trabajo en grupos:

¿Qué lugar tiene Dios en mis decisiones?


¿Qué tendría que cambiar en mi día a día para que Dios tenga más peso en mis decisiones?


¿Cómo podemos ayudarnos, como hermanos, a que nuestra fe se note en la manera de vivir?


Un abrazo!


Oración de León XIV para aprender a discernir
Durante este mes quiero cuidar mis decisiones …

+con una oración antes de decidir

+con 1 minuto de silencio

+Pensando en tal persona...

+

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