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Lo que te «atrapa» y fascina de ellos es su carisma para atender a los pobres.

Jeffrey Bruno, el «fotógrafo del alma» que evangeliza con una cámara. Prestigioso fotógrafo, escritor y director creativo neoyorquino, conocido en los Estados Unidos como el «fotógrafo del alma». Reproduzco en este artículo algunas frases de una entrevista de 'El Debate' sobre su obra y su pasión por los franciscanos del Bronx:

Matilde Latorre de Silva. 06/04/2023


Entre sus temas favoritos están los Franciscanos de la Renovación, también conocidos como los Franciscanos del Bronx.


Los frailes, empezaron entre 1989 y 1990. Como neoyorquino, esto era muy original para mí, porque si vas a Roma es fácil ver frailes, curas o monjas…, pero en Nueva York, no. Tenemos muchas carencias y dificultades espirituales. Para los católicos en Nueva York, esta orden es un signo visible de la gracia de Dios hacia nosotros.

En el momento en que yo les descubrí, no eran muy conocidos. Lo que te «atrapa» y fascina de ellos es su carisma para atender a los pobres, dar de comer a los sin techo.

Lo que más impresiona es que no se puede escapar de su alegría: la alegría que viven es contagiosa. Impacta. Es la alegría del Espíritu Santo. Fluye a través de ellos. Una vez que los conoces y te asocias con ellos y te involucras con ellos, no puedes evitar experimentar la alegría.


Hace cinco años querían comenzar a evangelizar a través de las redes sociales. Recuerdo que recibí una llamada del Padre Mark Mary, que era el director de comunicación. Me preguntó:«¿Podrías subir y fotografiar el Domingo de Ramos para que podamos empezar a promover lo que hacemos». Fue un exitazo.



misión de los sábados en las clínicas abortistas?

–Se trata del movimiento 'Testigo por la Vida', iniciado por un sacerdote que no es franciscano, hace ya 20 años. Un grupo de personas comenzó a rezar con él, en el exterior de una clínica de abortos que estaba cerca de la catedral de San Patricio, en pleno Manhattan.

Los franciscanos empezaron a hacerse cargo de la operación. Fue entonces cuando empecé a trabajar con ellos muy de cerca. La vieja catedral de San Patricio representa mucho en esta ciudad: es el símbolo del dinamismo católico de Nueva York, ya que desde 1800, cuando fue construida, grupos de anticatólicos la atacaban. Lo triste es que hoy en día todo sigue igual.

Todos los sábados salen para rezar frente a las clínicas, para evitar que las mujeres aborten. Permiten dar a conocer a las mujeres que hay otra opción. Siempre llevan a la Virgen de Guadalupe. Es patrona de los bebés no nacidos, patrona de las Américas, pero es también la patrona de Nueva York. La devoción de los frailes a la Santísima Madre es muy fuerte. Si vas a cualquiera de los conventos, siempre tienen una imagen muy grande de Guadalupe, como del tamaño de la original de la tilma. En el Bronx, han pintado un mural en un edificio de seis pisos de altura. Una manera de bendecir a toda la comunidad.


–¿Cómo ha crecido el fenómeno de estos Frailes Franciscanos de la Renovación? ¿De dónde vienen?

–Su presencia en las redes sociales ha ayudado mucho, porque son capaces de transmitir un mensaje claro y fuerte, coherente con su vocación. La mayoría de ellos entran al noviciado siendo ya universitarios. Tienen personalidades muy atractivas.

Es una comunidad llena de alegría, pero lo realmente atractivo e interesante, es que se ocupan de algunas de las cuestiones más difíciles de hoy en día. Tratan cada día con realidades muy duras, como la situación de las personas sin techo. Y, sin embargo, en sus fotos desprenden alegría y eso atrae a muchos jóvenes. Se acercan después a conocerles personalmente.



Las vocaciones que llegan a los Franciscanos de la Renovación son muy variadas: abogados, universitarios de todo el país, médicos, chicos que están terminando el instituto… Vienen de todas partes. Es maravilloso ver cómo la comunidad ha crecido, cambiado sin cambiar su carisma. Trabajar con ellos es realmente interesante, porque también ves cómo cambian las comunidades donde están estos franciscanos.


En la Iglesia, hay diferentes tipos de belleza: la belleza de ver a una persona en unión con Dios, y la belleza de ayudar a alguien que está sufriendo…. Cuando ves a los Franciscanos, a las Hermanas de la Madre Teresa de Calcuta, Misioneras de la Caridad, ayudando a una persona, que ha estado en la calle toda su vida, y ves el amor y el cariño con que los limpian, los abrazan y les hablan, es otro tipo de belleza diferente a la de una catedral gótica.

Dios es el autor de la belleza, toda la belleza viene de Él. Así que por eso hay tanta belleza dentro de la Iglesia, a pesar de sus fallos. Cuando escuchas a alguien que te dice: «tu foto me ha conmovido, me ha acercado a la fe», lo único que puedo decir es: «Wow. Voy a rezar por esa persona».




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