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5. Primeros Sábados de mes

1.- LA GRAN PROMESA

2.- CÓMO CELEBRAR LOS PRIMEROS SÁBADOS

3.- Estructura Comunión Reparadora Santo Cristo de la Misericordia

4.- LA GRAN PROMESA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA. (Primeras apariciones)

5.-     Rezo del Rosario;


1.- LA GRAN PROMESA

 

Era el día 10 de diciembre de 1925. Estaba en mi habitación, cuando de repente se ilumina; era la luz de la querida Madre del Cielo que venía con Jesús Niño en una nube luminosa. Nuestra Señora, como queriéndome infundir coraje, me pone dulcemente su mano maternal en el hombro derecho, mostrándome al mismo tiempo Su Corazón Inmaculado que trae en la otra mano, rodeado de espinas; el Niño Jesús me dice: Ten compasión del Corazón de tu Madre Santísima, que está cubierto de espinas que los hombres ingratos en todo momento le clavan, sin haber quién haga un acto de reparación para arrancárselas.

 

Enseguida dijo Nuestra Señora: Mira hija mía, Mi Corazón rodeado de espinas, que los hombres ingratos continuamente me clavan con blasfemias e ingratitudes. Tú al menos procura consolarme y di a todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, recibiendo la Sagrada Comunión, recen el rosario y me hagan quince minutos de compañía, meditando los misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme,que yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.

(libro; Un Camino Bajo La Mirada de María)

 Este mensaje pertenece al mensaje de Fátima oficial, al público para la iglesia.

Se produjo en Pontevedra, España.

 

Previamente, el 13 de julio de 1917, ya lo anunció. En la primera parte del secreto después que los pastorcitos hayan tenido la visión del infierno, Nuestra Señora les dice a los niños:

“– Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz.

Para impedirla (la guerra), vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados.

(Memorias de Lucia)


2.- CÓMO CELEBRAR LOS PRIMEROS SÁBADOS

 

Nuestra Señora nos pide que durante cinco primeros sábados de mes consecutivos y con la intención de desagraviar a Su Inmaculado Corazón hagamos lo siguiente:

 

21.       CONFESIÓN

La Vidente pidió una aclaración -si algunas personas no pudieran confesarse el sábado, ¿será válida la confesión de ocho días? A lo que Jesús respondió:

- Sí, puede ser de muchos días más todavía, con tal de que, cuando Me reciban, estén en gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.

 

22.       REZAR EL ROSARIO

Como la Virgen Nuestra Señora pidió en Fátima.

 

23.       MEDITAR 15 MINUTOS LOS MISTERIOS DEL ROSARIO

Hacer compañía a Nuestra Señora meditando sólo un misterio o bien recorriendo los 20 misterios del Rosario.

 

El obispo de Leiria dijo que esta meditación puede ser hecha durante el Rosario, dedicando un tiempo a la meditación de cada misterio.

Pero Sor Lucía aclaró que la Virgen prefería se hiciese fuera del Rosario, durante 15 minutos. Así que queda a la interpretación, según la posibilidad de cada uno.

 La Virgen María al pedir esta meditación hace una invitación maternal a que no nos contentemos con honrarla con los labios, sino también con el corazón.

 

24.       COMUNIÓN

Comulgar en estado de gracia y con la intención de desagraviar al Corazón Inmaculado de María.

 

APROBACIÓN DE LA DEVOCIÓN

 

La devoción de los cinco primeros sábados fue aprobada y publicada en Fátima por el Obispo de Leiria, D. José Alves Correia da Silva, el 13 de septiembre de 1939.

 

Puede ser celebrada comunitaria o individualmente. Hay ya muchas Comunidades Religiosas (como por ejemplo el Carmelo de Santa Teresa, en Coimbra) y algunas Parroquias en todo el mundo, donde esta devoción es practicada públicamente y con regularidad. Son muchos los fieles que la practican individualmente.

 

Siempre que, por justa causa, alguien no pueda celebrar el primer sábado ese mismo sábado, puede celebrarlo al domingo siguiente, si bien debidamente autorizado por un Sacerdote, como Jesús se lo declaró a Sor Lucía: "Será igualmente aceptada la práctica de esta devoción en el domingo siguiente al primer sábado, cuando Mis Sacerdotes así se lo permitan a las almas por motivos justos." (Carta de Sor Lucía al P. José B. Gonçalves, 12 dejunio de 1930).


3.- Estructura Comunión Reparadora Santo Cristo de la Misericordia

 

3A.     Meditación de 15 minutos acompañando a María;

-          15 minutos de acompañamiento a María meditando los misterios del Rosario.

Meditación dirigida o individual (también se puede sustituir por la meditación de cada misterio según autorizo el Obispo de Leiria, aunque Sor Lucía expreso más tarde que la Virgen prefería la meditación al margen del Rosario, para hacerla con el Corazón)

 

3B.      Eucaristía;

-          Votiva de la Virgen con homilía sobre la Devoción al Inmaculado Corazón de María.

 

Recordar que es necesario comulgar en Gracia ofrecida por la reparación del Inmaculado Corazón de María

 

3C.      Confesión;

-          Recordar la necesidad de confesarse con la intención de repara el Inmaculado Corazón de María.

 

-          La Vidente pidió una aclaración -si algunas personas no pudieran confesarse el sábado,¿será válida la confesión de ocho días? A lo que Jesús respondió:

- Sí, puede ser de muchos días más todavía, con tal de que, cuando Me reciban, estén

en gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.

Por tanto parece que sería valida la confesión hasta antes del siguiente primer sábado.

 

 

3D.     Rezo del Rosario;

(Meditaciones de la Hermana Lucia. Libro; El Rosario con Sor Lucia del Carmelo de Coímbra)


Meditaciones de la Hermana Lucia. Libro; El Rosario con Sor Lucia del Carmelo de Coímbra: >>> MEDITACIONES


4.- LA GRAN PROMESA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA. (MHL)

 

Fátima, 13 de Junio 1917, 2ª Aparición de La Santísima Virgen a los 3 pastorcitos, Lucia, Francisco y Jacinta.

 

En el diálogo entre La Santísima Virgen y Lucía, y ante la petición de esta última que los llevara al Cielo, Nuestra Señora respondió:

Sí, a Jacinta y a Francisco los llevaré pronto. Pero tú quedarás aquí algún tiempo más. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar.Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón”.

 

Fátima, 13 de Julio 1917, 3ª aparición.

 

La Santísima Virgen les dijo que era preciso rezar el Rosario para alcanzar la paz del mundo, y continuó:

-Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, en especial cuando hagáis algún sacrificio: “oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María”.

Al decir estas últimas palabras, abrió de nuevo las manos como en los meses pasados.

El reflejo de la luz inmensa que salía de sus manos parecía penetrar en la tierra y vimos como un mar de fuego.Sumergidos en ese fuego demonios y almas…… (visión del Infierno).

Posterior a esta visión que nos hizo estremecer de pavor, y asustados, levantamos la vista hacía Nuestra Señora que nos dijo entre bondadosa y triste:

-Habéis visto el Infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los primeros sábados.

-Si hacen lo que Yo les diga, se salvarán muchas almas y tendrán Paz. (…..)

Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pio XI comenzará otra peor (guerra), hambre y persecución a la Iglesia.

                -Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los primeros sábados. (……)

-Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará.


Aparición en Pontevedra, 10 de Diciembre 1925.


Años más tarde, Lucía ingresa a la vida religiosa en la Congregación de las Hermanas Doroteas, en Pontevedra, España.

El día, 10 de diciembre, se le apareció La Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano a Lucía en el hombro, le mostró un corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas.

Al mismo tiempo, dijo el Niño:

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas”.

En seguida, dijo La Santísima Virgen:

-Mira, hija mía, mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban La Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los 15 misterios del Rosario con el fin de desagraviarme, yo les prometo asistir en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.

 

 

Aparición en Pontevedra, 15 de Febrero, 1926.

 

Relata la Hermana Lucía: 

En el Día 15, andaba yo muy ocupada con mis oficios y ya no me acordaba de aquello casi nada. Yendo a arrojar un cubo de basura fuera de la propiedad y donde algunos meses atrás había encontrado a un niño al que le pregunté si sabía el Avemaría y respondiome que sí; le mandé que la dijese para oírla yo, mas como no se resolvía a decirla sólo, la dije yo con él tres veces. Al fin de las tres Avemarías, le pedí que la dijese sólo; pero como él se calló, parecía que no era capaz de decirla sólo. Le pregunté, en aquel encuentro, si sabía cuál era la Iglesia de Santa María, y me respondió que sí. Le dije que fuese allí todos los días y que dijese así: “Oh, Madre mía del Cielo, dadme a vuestro Niño Jesús”. Le enseñé esto y entré en casa.


Ese día, pues, 15 de Febrero de 1926 y volviendo yo allí como de costumbre, encontré al niño que me pareció ser el mismo, y le pregunté,entonces:

- ¿Has pedido el Niño Jesús a la Madre del Cielo?.


- El niño se vuelve hacía mí, y dice: y tú, ¿has propagado por el mundo aquello que la Madre del Cielo te pedía?.


Diciendo esto, se transforma en un Niño resplandeciente. Conociendo entonces que era Jesús, dije:

-Jesús mío, vos sabéis bien lo que mi confesor me dijo en la carta que os leí. Me decía que era necesario que aquella visión se repitiese, que hubiese hechos para que fuese creíble y que la Madre Superiora sola, para propagar ese hecho, nada podía.

 

Jesús respondió:

Es verdad que la Madre superiora sola nada puede, pero con Mi Gracia lo puede todo. Basta que tú confesor te dé licencia y tu superiora lo diga, para que sea creído, aún sin saberse a quién fue revelado.

 

Yo añadí:

Pero mi confesor decía en la carta que esta devoción no hacía falta en el mundo porque ya había muchas almas que os recibían en los primeros sábados en honra de Nuestra Señora y de los quince misterios del Rosario.

 

Jesús contestó:

-Es cierto, hija mía, que muchas almas lo comienzan, pero pocas lo acaban. Y las que lo terminan, es con el fin de recibir las Gracias que a eso están prometidas; pero me agradan más las que hagan los cinco Primeros Sábados con fervor y con el fin de desagraviar el Corazón de tu Madre del Cielo, que aquellas que hagan los quince tibios e indiferentes.

 

Lucía pidió una aclaración, si algunas personas no pudieran confesarse el sábado, ¿será válida la confesión en ocho días?; a lo que Jesús respondió:

-Sí, puede ser de muchos días más todavía, con tal de que, cuando Me reciban, estén en Gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de Mará.  Y si se olvidan de formular esa intención, pueden hacerla en otra confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tuvieran de confesarse.

 

 

Aparición en Tuy, 29 de Mayo, 1930

 

Relata Sor Lucía (sobre el porqué de 5 sábados):

-Me quedé en la capilla con nuestro Señor (…) y me reveló lo siguiente:

“Hija mía, el motivo es sencillo: Cinco son las clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María”.

 

1.-Blasfemias contra su Inmaculada Concepción.

2.-Blasfemias contra Su Virginidad perpetua.

3.-Blasfemias contra Su Maternidad Divina, rechazando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.

4.-Blasfemias de aquellos que públicamente infunden en los niños la indiferencia, el desprecio e incluso el odio a la Santísima Virgen.

5.-Blasfemias de los que la ultrajan en sus sagradas imágenes.

 

Tuy, 12 de Junio 1930.

 

Sor Lucia escribe al P. José B. Gonzálves diciéndole que Jesús le declaró lo siguiente:

-Será igualmente aceptada la práctica de esta devoción en el Domingo siguiente al primer sábado cuando Mis sacerdotes así lo permitan a las almas por motivos justos.


5.-     Rezo del Rosario;

(Meditaciones de la Hermana Lucia. Libro; El Rosario con Sor Lucia del Carmelo de Coímbra)

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Señor Mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero creador Padre y redentor mío, por ser Vos quien sois…..

 

Misterios Gozosos

 

Dios inició en el Corazón de María la obra de nuestra Redención, ya que fue en su «fiat» cuando ésta tuvo comienzo. «Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros» (Jn 1,14). Y así, en la más estrecha unión que puede existir entre dos seres humanos, Cristo inició con María la obra de nuestra salvación.

Los latidos del Corazón de Cristo son latidos del Corazón de María, la oración de Cristo es la oración de María, las alegrías de Cristo son las alegrías de María; de María recibió Cristo el Cuerpo y la Sangre, que han de ser, respectivamente, inmolado y derramada para la salvación del mundo.

 

1.      Misterio LA ANUNCIACIÓN A MARÍA

 

«El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen ( ... ) y el nombre de la virgen era María. Al entrar en su casa, le dijo el Ángel: «Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo» (Lc 1, 26-28).

 

En este pasaje sagrado Dios nos revela cómo se realizó la Encarnación del Verbo Eterno; nos da a conocer el misterio de la Santísima Trinidad, o sea, un sólo Dios en tres Personas distintas: el Espíritu Santo vendrá sobre ti, elAltísimo te cubrirá con su sombra, y el Hijo que ha de nacer se llamará Hijo de Dios.

 

El Ángel le dice a María que era llena de gracia: Dios te salve, llena de grada ...

 

Si María no fuera inmaculada y toda santa, el Ángel no podría decirle que era llena de gracia, pues tendría la mancha del pecado.

 

«El Señor está contigo», porque María es toda sólo de Dios y toda sólo para Dios. ¡Y pensar que Jesús compartió con nosotros a su Madre! Nos dio por Madre a María en el orden espiritual de la gracia. ¡Gran don el que Dios nos concedió!

 

Y el Ángel prosiguió: «No temas, María, porque has encontrado gracía ante Dios». Sí, atrajo sobre ella la mirada de Dios, porque era virgen, pura e inmaculada, y por eso fue escogida para ser el primer templo humano habitado por la Santísima Trinidad.

 

Por los méritos del Verbo humanado por quien recibimos el perdón y la gracia, también nosotros, si tenemos la felicidad de poseer el don de la fe y de vivir sin pecado, somos templos vivos de la adorable Trinidad que mora en nosotros: «¿No sabéis que sois templos de Dios y que el espíritu de Dios habita en vosotros?» (1 Cor 3, 16).

 

Puesto que somos los templos vivos de Dios es necesario conservar puro nuestro templo.

 

Padre nuestro ...

Avemaría (diez veces) ...

Gloria al Padre ...

 

Oh María, sin pecado concebida rogar por nosotros que recurrimos a vos.

 

¡Oh Jesús mío! Perdonad nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno, llevad al cielo a todas las almas, especialmente las mas necesitadas de Tu Misericordia

 

2.      Misterio LA VISITA DE LA VIRGEN MARÍA A SU PRIMA SANTA ISABEL

 

En la segunda decena recordamos la visita de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.

 

Hemos dejado en el primer misterio al Ángel en diálogo con María, habiendo él añadido después: «También tu prima Isabel ha concebido un hijo en su vejez y está ya en el sexto mes; ella, a quien llamaban estéril, porque nada es imposible para Dios». María dijo entonces: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra».

 

Por aquellos días se puso María en camino y con presteza fue a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. AI oír Isabel el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo. Levantando la voz, exclamó: «Bendita Tú eres entre las mujeres y bendito es elfruto de tu vientre» (Lc 1, 42).

 

Este encuentro de Nuestra Señora con su prima Santa Isabel nos demuestra la gran fe y la profunda humildad de María. Esto se ve en la respuesta que le da al Ángel, cuando éste le anuncia que fue escogida para Madre de Dios. No se siente exaltada o en un nivelsuperior. Cree en las palabras del Ángel; reconoce su pequeñez ante Dios y se ofrece para servirle en calidad de esclava: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tupalabra».

 

Y es mirando siempre la misericordia del Señor como María contesta a su prima: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se alegra en Díos, mi Salvador, porque ha mirado la humilde condici6n de su esclava» (Lc 1, 46-47).

 

La Virgen María y Santa Isabel entonan aquí el más bello cántico de elogio a Dios. Sus palabras están inspiradas por el Espíritu Santo. ¡Oh, en verdad, María es el Templo vivo de la adorable Trinidad!

 

Padre nuestro ...

Avemaría (diez veces) ...

Gloria al Padre ...

 

Oh María, sin pecado concebida rogar por nosotros que recurrimos a vos.

 

¡Oh Jesús mío! Perdonad nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno, llevad al cielo a todas las almas, especialmente las mas necesitadas de Tu Misericordia

 

3.      Misterio EL NACIMIENTO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

 

En la tercera decena recordamos el nacimiento de Jesucristo, Dios hecho Hombre.

 

¡Es la obra cumbre del amor! Dios baja del Cielo a la Tierra, para salvar a sus pobres criaturas. ¡Sí, vino del Cielo, se hizo hombre, abrazando la humilde condición de criatura! ¡Él que es Dios, eterno como el Padre, igual al Padre en poder, sabiduría y amor! ¡Nace como hombre, pero es eterno como Dios!

 

Vino al mundo hecho hombre y se manifestó como Luz. Luz que brilla en las tinieblas: presente entre nosotros, hoy como entonces, veló Su humanidad; está presente en su palabra y en sus obras, en la Eucaristía y en los Sacramentos, en la Iglesia y en la persona de cada uno de nuestros hermanos. Los que siguen a Cristo, en Él encontrarán la paz y la vida.

 

He aquí cómo aconteció el nacimiento de Jesucristo:

«José, dejando la ciudad de Nazaret, en Galilea, subió hacia Judea, a la ciudad de David llamada Belén, por ser de la casa y linaje de David, afin de empadronarse con María, su mujer, que se hallaba embarazada. Y cuando allí se encontraban, se cumplieron los díaspara ella dar a luz y tuvo a su Hijo primogénito al que envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, por no haber lugar para ellos en la posada.

 

En la misma región se encontraban unos pastores ( ... ) El Ángel del Señor se les apareció y ( ... ) les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que será para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor» (Lc 2, 4-12).

 

Como refiere después San Lucas, los pastores vinieron y oyeron lo que les fue dicho, creyeron y alabaron a Dios. De igual modo, también nosotros debemos avivar nuestra fe en la revelación que Dios aquí nos hace, creer y decir: «Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.» Y con nuestra Señora, guardar todas estas verdades en nuestro corazón, con fe, con esperanza, y con amor.

 

Padre nuestro ...

Avemaría (diez veces) ...

Gloria al Padre ...

 

Oh María, sin pecado concebida rogar por nosotros que recurrimos a vos.

 

¡Oh Jesús mío! Perdonad nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno, llevad al cielo a todas las almas, especialmente las mas necesitadas de Tu Misericordia.

 

4.      Misterio LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO

 

En la cuarta decena del Rosario recordamos la presentación de Jesús en el templo.

 

San Lucas nos describe este pasaje de la vida de Cristo, en los siguientes términos: «Cuando se cumplieron los ocho días, después de los cuales debería ser circuncidado, le dieron el nombre de Jesús, indicado por el Ángel antes de ser concebido en el seno materno. Cuando se cumplió el tiempo de su purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, conforme está escrito en la ley de Dios: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor"» (Lc 2, 21-23).

 

El ejemplo de fidelidad en la observancia de la ley de Dios que Nuestra Señora nos da debe movernos a seguir el mismo camino de fidelidad a Dios y a su Iglesia. Al cumplir este precepto de presentar a su primogénito en el templo para ser ofrecido al Señor, María ejerce al mismo tiempo la misión que Dios le confió de corredentora del género humano.

María conoce las Escrituras Sagradas y por ellas sabe que su Hijo está destinado a ser víctima de expiación por los pecados de los hombres. Carga a Jesús en susbrazos de pureza inmaculada, lo lleva al templo con sus manos virginales y lo deposita sobre el altar para que el sacerdote lo ofrezca al eterno Padre como víctima expiatoria y hostia de alabanza.

 

Aquí María no ofrece solamente a su Hijo, sino que se ofrece a sí misma con Cristo, porque su cuerpo y su sangre lo recibió Jesús de María; así María se ofrece en Cristo y con Cristo a Dios, siendo corredentora con Cristo de la humanidad.

 

En este misterio de la presentación de Jesús, las manos puras de María son la primera patena sobre la cual Dios colocó la primera hostia; y de esa patena la tomó el sacerdote del turno diario en el templo de Jerusalén para elevarla sobre el altar y ofrecerla al Padre como propiedad que le es debida y ofrenda en que Él totalmente se complace. Aquí tenemos una figura; más tarde será la verdadera Misa, cuando el sacrificio de expiación esté a punto de consumarse en el Calvario: Jesús, por sus propias manos, se ofrece al Padre por los hombres.

 

Padre nuestro ...

Avemaría (diez veces) ...

Gloria al Padre ...

 

Oh María, sin pecado concebida rogar por nosotros que recurrimos a vos.

 

¡Oh Jesús mío! Perdonad nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno, llevad al cielo a todas las almas, especialmente las mas necesitadas de Tu Misericordia.

 

5.      Misterio EL NIÑO JESÚS PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO

 

En la quinta decena, recordamos la ida de Jesucristo al templo de Jerusalén, para allí tomar parte en la oración colectiva del pueblo de Dios.

 

Así describe San Lucas este paso de la vida del Señor: «Cuando llegó a los doce años, subieron hasta Jerusalén, según la costumbre de la fiesta. Terminados esos días, regresaron a casa, y el Niño se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. Pensando que Él se encontraba en la caravana, hicieron un día de viaje y comenzaron a buscarle entre los parientes y conocidos. No habiéndolo encontrado volvieron a Jerusalén en su busca.

 

Después de tres días lo hallaron en el templo, sentado entre los doctores, escuchándolos y haciendo preguntas ( ... ) y su Madre le dijo: “¿Hijo, por qué lo has hecho así con nosotros? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.” Él les contestó: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?"» (Lc 2, 42-49).

La Sagrada Familia nos da aquí un gran ejemplo de vida cristiana. No los detiene la distancia ni la falta de transporte para ir al templo de Jerusalén y unir su oración a la que el pueblo de Dios ofrecía al Señor. El templo de Jerusalén recuerda aquellos lugares de culto que hoy para nosotros son nuestras iglesias, adonde también debemos ir para todos unidos ofrecer a Dios nuestras oraciones y alabanzas.

 

En la respuesta que dio a su Madre, Jesucristo nos dice que el templo es la casa de Dios: «¿No sabíais que debía estar en la casa de mi Padre?». Así las iglesias son la casa de nuestro Padre; debemos, pues, ir allí con fe, con respeto y con amor. Vamos a la casa de nuestro Padre, para unidos alrededor de la misma mesa alimentamos del mismo pan: el pan de la Eucaristía, el pan de la palabra de Dios. Así como Jesucristo, debemos escuchar allí la Palabra de Dios que nos es transmitida por sus ministros, como lo era entonces por los doctores de la ley al pueblo de Dios.

 

Padre nuestro ...

Avemaría (diez veces) ...

Gloria al Padre ...

 

Oh María, sin pecado concebida rogar por nosotros que recurrimos a vos.

 

¡Oh Jesús mío! Perdonad nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno, llevad al cielo a todas las almas, especialmente las mas necesitadas de Tu Misericordia.

 

Padre Nuestro por el Santo Padre

Tres Ave Marías

Salve

 

Letanías Lauretanas

 

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

 

Dios, Padre celestial,

Dios, Hijo Redentor del mundo,

Dios, Espíritu Santo,

Trinidad Santa, un solo Dios,

Santa María,

Santa Madre de Dios,

Santa Virgen de las vírgenes,

Madre de Cristo,

Madre de la Iglesia,

Madre de la divina gracia,

Madre purísima,

Madre castísima,

Madre virginal,

Madre inmaculada,

Madre amable,

Madre admirable,

Madre del buen consejo,

Madre del Creador,

Madre del Salvador,

Virgen prudentísima,

Virgen digna de veneración,

Virgen digna de alabanza,

Virgen poderosa,

Virgen clemente,

Virgen fiel,

Espejo de justicia,

Trono de sabiduría,

Causa de nuestra alegría,

Vaso espiritual,

Vaso digno de honor,

Vaso insigne de devoción,

Rosa mística,

Torre de David,

Torre de marfil,

Casa de oro,

Arca de la alianza,

Puerta del cielo,

Estrella de la mañana,

Salud de los enfermos,

Refugio de los pecadores,

Consuelo de los afligidos,

Auxilio de los cristianos,

Reina de los Angeles,

Reina de los Patriarcas,

Reina de los Profetas,

Reina de los Apóstoles,

Reina de los Mártires,

Reina de los Confesores,

Reina de las Vírgenes,

Reina de todos los Santos,

Reina concebida sin pecado original,

Reina asunta al cielo,

Reina del Santísimo Rosario,

Reina de la familia,

Reina de la paz,

ten piedad de nosotros.

ten piedad de nosotros.

ten piedad de nosotros.

ten piedad de nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.

ruega por nosotros.


 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

perdónanos, Señor.


 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

escúchanos, Señor.


 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

ten piedad de nosotros.


 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,

para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

 

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y, por la intercesión gloriosa de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del Cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

  

CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

 

A Vos, oh Virgen María,

Madre de Dios y Madre nuestra,

a vuestro Corazón Inmaculado

me consagro en plena entrega de donación al Señor. Tómame bajo tu maternal protección,

defiéndeme de los peligros que me rodean.

Ayúdame a vencer las tentaciones

que me inclinan hacia el mal,

a conservar la pureza de mi cuerpo,

de mi espíritu y de mi corazón, para ser,

por Ti, llevada a Jesús, tu Hijo e Hijo de Dios,

para con Él, ser consagrada sobre el altar

y ofrecida al Padre, como pequeñita Hostia de amor,

para eterna alabanza de la Santísima Trinidad,

a quien adoro y amo. Creo en Su amor y espero

en Su misericordia, cantar contigo, ¡oh María!

-para siempre-la alabanza de Su Gloria.

 

(Compuesta el 29 de octubre de 1986, en el Carmelo de Coímbra, por la Sierva de Dios, Sor Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón).

 

 

 

 

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