¿Qué significa “hay que quemar las naves” y quién lo dijo?
- Fray Dino

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Significa tomar una decisión irreversible,
comprometerse sin admitir una marcha atrás.
Es elegir un camino sabiendo que no hay retorno ni rendición,
sin dejarle al miedo proponer caminos de vuelta,
sin pactar con la tibieza, ni rendirse a la mediocridad,
No se admite cansancio que nos impida continuar mañana.
Esto es: o adelante con todo… o nada.
Origen histórico
La expresión se atribuye a Hernán Cortés, quien en 1519, al llegar a tierras de México, ordenó inutilizar o quemar sus naves para impedir que sus hombres regresaran a Cuba. El mensaje era contundente: solo quedaba avanzar.
¿Por qué esta frase sigue viva hoy?
Porque nombra una experiencia humana y espiritual muy profunda:
cuando seguir igual ya no es una opción,
cuando la misión exige confianza radical y radicalidad,
cuando el miedo ha de ser vencido ya antes de empezar.
Lectura cristiana
Abraham “quema las naves” cuando sale para no volver, sin saber a dónde va.
Los apóstoles las “queman” cuando dejan redes y barcas.
San Francisco las quema cuando regala su caballo y su armadura:
Quemar las naves no es ser imprudente; es haber elegido de Quién fiarse.
No se anuncia el Evangelio con un pie en la barca y otro en la orilla.
Julio César
Su célebre alea iacta est (“la suerte está echada”) al cruzar el río Rubicón expresa que su decisión ya no admite regreso a Roma.
San Ignacio de Loyola
Su conversión es un “quemar las naves” espiritual: deja la gloria, el honor, la carrera… para seguir a Cristo sin negociar condiciones.
Santa Teresa de Jesús
Cuando dice “determinada determinación”, está diciendo lo mismo: no dejarle al miedo una puerta trasera.
Papa Francisco
Propone una Iglesia que prefiere arriesgarse antes que conservarse.
San Francisco de Asís
Al mismo tiempo que comenzó su seguimiento de Cristo, regaló todos sus bienes a los pobres
Jaime.
El mensaje que leo en esa frase sería algo así como: Si ya hemos conocido a Cristo, no cabe seguirle a medias, o dejarlo para mañana, o servirle un rato. Vamos a darlo todo.






































































Comentarios