Comenzamos grupo de Confirmación/Bautismo de adultos
- Fray Dino

- hace 1 día
- 5 min de lectura
Actualizado: hace 21 horas
Paz y bien. Hoy martes 30 de junio 2026 nos encontramos un grupo de adultos para preparar o completar la Iniciación Cristiana.
Tras una presentación compartimos los objetivos y materiales que trabajaremos este curso.
Y se propuso unas lecturas para aprovechar el verano en esta formación que a continuación os comparto:
1.- Para conocer a Jesús y su propuesta vamos a trabajar el evangelio de Marcos. Se propone leer durante el verano los capítulos 14 y 15, para comenzar conociendo a los personajes que rodean a Jesús y a través de ellos la situación que está viviendo la comunidad de Roma para la que escribe Marcos.
Se propone tomar conciencia de la actitud que toma ante Jesús cada uno de los personajes:
2.- Para el objetivo de Vivir cristianamente y llegar al día de la confirmación con firme propósito de buscar la santidad, trabajaremos los 10 mandamientos, con la ayuda de J.Ratzinger y su búsqueda de la Verdad.
Para este verano os propongo el que me parece más importante de todos para tomar en serio los demás:
3.- Y como final del camino de los diez mandamientos, pero también para poner el objetivo en el primer paso os propongo leer la Epistola a Diogneto.
Puedes bajarla completa aquí:
Para conocer más sobre la Epístola a Diogneto:
Joseph Ratzinger la referencia en muchas de sus obras. En Sal de la tierra (1997), al hablar de qué significa ser cristiano en el mundo contemporáneo, remite a la Carta a Diogneto como un texto paradigmático para comprender la identidad cristiana. En su obra "Los movimientos eclesiales:..." (1998) la cita en sus capítulos 5 y 6 para describir la misión de los cristianos en medio del mundo. Y entre otas citas a destacar, la cita para decir que
«Lo que el alma es al cuerpo, eso son los cristianos en el mundo.»
y esta afirmación es una síntesis extraordinaria de la vocación cristiana.
El autor, que se identifica a sí mismo en los capítulos finales como un «discípulo de los Apóstoles,» busca responder a las preguntas de Diogneto sobre la naturaleza de la nueva religión. Las preguntas específicas que motivan la epístola son:
¿Qué Dios adoran los cristianos y cuál es la forma de religión que observan que les permite despreciar el mundo y la muerte?
¿Por qué rechazan tanto a los dioses griegos como a las supersticiones judías?
¿Cuál es el origen de la afectuosa comunión que tienen entre ellos?
¿Por qué esta nueva práctica religiosa ha surgido solo recientemente y no hace mucho tiempo?
Estructura y Temas Principales
La epístola se desarrolla en diez capítulos coherentes, seguidos de dos capítulos finales (XI y XII) que muchos estudiosos consideran un fragmento de una homilía posterior debido a su estilo florido y oscuro, y su falta de relación con el resto de la carta. El cuerpo principal de la epístola aborda varios temas cruciales:
1. Refutación de la Idolatría Pagana
El autor argumenta que la adoración de ídolos es ridícula y vana. Describe cómo los dioses paganos están hechos de materiales corruptibles como piedra, bronce, madera, plata, hierro o alfarería, y que son incapaces de sentir, ver o moverse. Los paganos demuestran su propio desprecio por estos ídolos al no designar guardias para los hechos de piedra o alfarería, mientras que deben encerrar y vigilar los hechos de plata y oro para evitar robos.
2. Distinción de las Prácticas Judías
El autor también critica las prácticas judías, aunque reconoce que los judíos adoran al único Dios, Creador de todo. Sin embargo, considera que sus formas de culto son erróneas y necias, pues suponen que Dios necesita sacrificios y el humo de las ofrendas, como si pudieran darle algo a Aquel que no necesita nada. El autor también tacha de «ridículas y indignas de mención» las supersticiones judías sobre la comida, la observancia de los sábados, la jactancia de la circuncisión y las fantasías sobre el ayuno y las lunas nuevas.
3. El Modo de Vida Cristiano: El Alma del Mundo
El corazón de la apología reside en la descripción de la vida de los cristianos, que es presentada como un «método de vida maravilloso y confesadamente sorprendente». Los cristianos no se distinguen por su país, idioma o costumbres. Habitan en sus propias ciudades, pero viven como «peregrinos» o forasteros. Participan en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros. Toda tierra extranjera es su patria, y su patria es una tierra extraña.
El pasaje más famoso y citado de la epístola compara a los cristianos con el alma del mundo:
«Están en la carne, pero no viven según la carne. Moran en la tierra, pero son ciudadanos del cielo. Obedecen las leyes válidas, e incluso van más allá de las exigencias de la ley en la conducta de sus vidas. Aman a todos los hombres, y sin embargo, todos los hombres los persiguen. No son comprendidos, y sin embargo son condenados; se les da muerte, y sin embargo su vida es vivificada... Son deshonrados, y sin embargo en medio del deshonor encuentran honor. Su buen nombre es injuriado, y sin embargo es presentado como evidencia de su justicia... Cuando se comportan como hombres honestos, son castigados como criminales; mientras son castigados, se regocijan como si estuvieran siendo exaltados... Para expresarlo simplemente: lo que el alma es para el cuerpo, los cristianos son para el mundo.»
Este modo de vida implica:
Moralidad estricta: Tienen una mesa común, pero no un lecho común (lo que implica pureza sexual y rechazo a la promiscuidad)
Caridad y paciencia: Aman a todos y oran por sus perseguidores. Son pobres, pero enriquecen a muchos. Carecen de todo, pero tienen todo en abundancia.
Esperanza en la vida futura: Su desprecio por la muerte y su paciencia ante las vejaciones de la vida se basan en la esperanza del mundo venidero.
4. La Revelación de Dios en Cristo
Finalmente, el autor aborda la pregunta de por qué esta religión surgió «solo ahora.» Explica que Dios, el Creador invisible, envió a Su Hijo para salvar al hombre después de permitir que la humanidad descubriera su propia debilidad, su propensión al pecado y su incapacidad para salvarse por sí misma. Dios no envió a Su Hijo como un tirano, sino con amor y mansedumbre, para salvar y no para juzgar.
CONFIRMACIÓN DE ADULTOS
¿Quieres seguir creciendo en tu fe? ¿Conoces a alguien que todavía no ha recibido la Confirmación o desea profundizar en su vida cristiana?
Próxima sesión del Grupo de Confirmación de Adultos
📅 Miércoles 9 de septiembre(Segundo miércoles de mes)🕣 20:30 h
📍 Parroquia San Francisco de Asís
Un espacio para descubrir, preguntar, compartir y fortalecer la fe en un ambiente cercano y fraterno.
¡Todavía estás a tiempo de unirte!Invita también a quien pueda estar buscando dar un paso más en su camino con Cristo.

Y nos vemos en la Eucaristía de 12:00 cada domingo o en cualquier otra que te venga bien








































































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