10|08|26 SANTA CLARA: CUANDO DIOS ES SUFICIENTE
- Fray Dino

- hace 4 horas
- 2 min de lectura
Hermanos:
Hay una frase del Evangelio de hoy que podría resumir toda la vida de santa Clara de Asís:
«Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto».
Santa Clara fue un grano de trigo. Uno de los granos más fructíferos de la Iglesia

Una joven de Asís que tenía apellido, familia, posición social, posibilidades, futuro.
Y un día comprendió que entre todas las riquezas de este mundo no se podía encontrar el tesoro que realmente le mereciera su vida.
Y Clara encontró el tesoro, gracias a Francisco de Asís,, y llegó a ser parte de ese tesoro, haciéndose uno con EL. El tesoro que de verdad da sentido a la VIDA.
Clara se encontró a Jesucristo.
Y cuando una persona encuentra verdaderamente a Cristo, empieza a ocurrir algo extraño: cosas que antes parecían imprescindibles comienzan a resultar pequeñas.
San Pablo nos ha dicho:
«El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará».
Esta es quizá una de las mejores definiciones de la vida de Clara:
una mujer que sembró su vida entera.
Cada uno de nosotros da a Dios aquello que le pide según su vocación: Un poco de tiempo. Una oración. Una limosna. Un servicio. Un rato de nuestra semana.
Clara se dio ella misma. No le dijo al Señor: «¿Cuánto tengo que darte?»
Le dijo: «¿Qué me queda todavía por entregarte?»
Y aquí aparece una pregunta incómoda para nosotros:
¿Estamos viviendo la plenitud de nuestra vocación como cristianos
o podemos darLe algo más a Dios o a la comunidad?
un poco más de: testimonio, por ejemplo, de oración, de servicio....?
Quiero destacar un don de Santa Clara, que Clara aportó a la Iglesia
que le hizo capaz de vivir su vocación en plenitud
y que nos invita a todos a vivir:
LA CONFIANZA EN DIOS.
CONFÍAS EN DIOS?
Los santos son personas que comprendieron que Dios merece NUESTRA CONFIANZA
Y entonces entendemos el salmo de hoy:
«No temerá las malas noticias; su corazón está firme en el Señor».
Vivimos rodeados de malas noticias. Guerras. Enfermedades. Problemas económicos. Crisis familiares. Incertidumbre. Problemas en la Iglesia. Miedo al futuro.
Y probablemente nuestro gran problema no es que haya dificultades.
Siempre las ha habido.
El problema es:
¿Dónde está apoyado nuestro corazón cuando llegan las circunstancias de la vida?
Porque si mi corazón está apoyado en el dinero, temblaré cuando falte el dinero.
Si está apoyado en la salud, temblaré cuando llegue la enfermedad.
Si está apoyado en mi prestigio, temblaré cuando alguien me critique.
Si está apoyado en determinadas personas, temblaré cuando esas personas desaparezcan.
Pero el salmo dice: «Su corazón está firme en el Señor».
Esa fue Clara.
Una mujer aparentemente frágil.
Encerrada durante años en un pequeño monasterio de San Damián.
Y, sin embargo, extraordinariamente fuerte.
Porque estaba cimentada en CRISTO















































































Comentarios