Andrés Rodríguez, profesor de instituto y músico, saca su primer disco: "Quemar las naves"
- Fray Dino

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De la Voz de Galicia | 28/08/2026
'Quemar las naves era una frase que Jaime decía mucho'.
Andrés Rodríguez Pazos ha decidido utilizarla para dar nombre al disco que prepara en solitario.
Jaime de Gandarillas, un amigo al que en apenas tres años llegó a considerar «casi como un hermano», falleció el pasado diciembre, con 28 años. Su pérdida le afectó mucho y fue el comienzo de un año de cambios para Andrés, por lo que acabó dando sentido al título: «Creo que resume muy bien ese final e inicio de otra cosa, una catarsis».
Andrés es ferrolano y la música lleva con él desde los 16 años. «La música es todo, supongo», dice. «Te hace conectar directamente y muy rápidamente con los sentimientos. La música es la salvación, así se llamaba la canción favorita de Jaime también». Estudió Humanidades en Ferrol, pasó un año de Erasmus en Irlanda y después vivió otro en Madrid. Siempre le acompañó la guitarra. Sus comienzos, eso sí, fueron aquí: «Mi primera sala de conciertos fue la calle Real». También es uno de los integrantes de Far Away Place, grupo de rock ferrolano. Y la música siempre ha sido una forma de canalizar lo que lleva dentro. «Siempre digo que la música ahorra mucho psicólogo».
Ahora, además de profesor de instituto, surfista y músico, se lanza a publicar sus propios temas. No busca vivir de ello. «No es una cuestión de fama ni de pasta». Lo hace porque le gusta y porque siente que tiene que hacerlo: «Es una necesidad, la necesidad del músico». El cambio respecto al rock de Far Away Place será evidente: cinco canciones en castellano, más íntimas y a caballo «entre música de autor y pop», con guitarra, bajo, batería y alguna colaboración todavía por desvelar.
Sobre el disco
Quemar las naves está todavía en proceso de grabación y la idea es publicarlo en octubre en Spotify, Apple Music y otras plataformas. Antes, a Andrés le gustaría organizar en Ferrol una escucha pública —en algún bar o similar— y sacar una pequeña tirada de CDs para quienes quieran poder escuchar los temas un mes antes del lanzamiento. Después llegará el directo.
El primer adelanto será el 6 de septiembre, en la terraza del NH Hotel de A Coruña, a las 19.00 horas y con entrada gratuita.

Allí tocará en acústico las canciones del disco y otros temas inéditos. Anunciará sus conciertos y próximos pasos en su cuenta de Instagram: @andresrpazos. Allí también publica vídeos hablando del significado de las canciones y dejando escuchar una pequeña parte de sus letras.
Las canciones tampoco pertenecen todas al mismo momento. Cuatro son de los últimos cinco o seis años y otra, Créete, la escribió con 16 o 17. «Tengo canciones como de todas las etapas». Recuperarlas le permite encontrarse con aquel Andrés que empezaba a escribir canciones: «La forma de componer no es la misma. El vocabulario no es el mismo. La guitarra no es la misma».
Todas parten de vivencias personales y de personas que han pasado por su vida, algunas de ellas ya no están. «Elegí esas cinco porque son las que más me han marcado o ayudado a superar ciertas cosas». Una de ellas, por ejemplo, nació en apenas diez minutos, en un balcón, después de que Andrés viera a una chica por la calle la primera vez que su grupo fue a tocar a Madrid. «No me acuerdo ni cómo era, ni quién era, ni su nombre. No la conocía». Otra de las canciones que más aprecia, Donde se acaba el mar, mezcla su etapa en Madrid con lo que echaba de menos al volver a Ferrol, una mezcla de «morriña y nostalgia» que para él resultó especialmente sanadora.
Por eso cree que, aunque las historias sean suyas, lo que transmiten puede ser reconocible para cualquiera. «Casi todo el mundo se puede sentir identificado con algún sentimiento de los que trato en mis canciones». Desde el adolescente al que acaba de dejar su novia hasta una persona mayor que haya pasado por algo parecido.
Ferrol aparece también como un escenario constante. El mar, la lluvia, el invierno y la costa se repiten en sus canciones, muchas escritas mientras vivía fuera. «Como buen gallego tengo morriña siempre». Cuando volvía, buscaba lugares como Cabo Prior, San Felipe, Chamorro o el Baluarte para seguir componiendo. Ahora esos mismos espacios aparecen en los vídeos que está compartiendo en Instagram: son lugares que forman parte de sus canciones y de su historia. «Estoy orgulloso de ese retorno», dice, reivindicando también su condición de «ferrolano orgulloso».
Todavía no sabe hasta dónde llegará el proyecto. Quiere llevarlo a los escenarios de Ferrol y alrededores, seguir componiendo —ya tiene material para otros dos discos— y quizá grabar algún videoclip. De momento, sigue trabajando en las canciones mientras prepara el salto del estudio al público. Y entre ese nuevo repertorio hay una frase que seguirá sonando: «Quemar las naves», las palabras que repetía Jaime y que ahora Andrés ha convertido en el título de un disco. Como dice: «Todos los rockeros tienen su corazoncito».











































































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