Domingo de la Sagrada Familia. 28.12.2025
- Fray Dino

- hace 5 días
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Actualizado: hace 5 días
Si Dios nace como un bebé, entonces necesita una familia que lo proteja.
Y eso es también un retrato de lo que pasa en nosotros:
la Navidad es el nacimiento de Cristo en el corazón, pero ese “Cristo bebé” interior es vulnerable y requiere cuidado.
La familia ha de proteger nuestra fe, ser el primer fundamento y causa de confianza y seguridad.
Hay un “cuarto relato” de la Navidad poco conocido: Apocalipsis 12. Allí aparece la Mujer “revestida del sol” (interpretada en clave católica como María, que resume el anhelo de Israel) y, justo cuando va a dar a luz, aparece un gran dragón rojo dispuesto a devorar al Niño.
La idea es potente: desde el inicio, el nacimiento de Cristo enfrenta oposición, no solo visible (política, violencia, rechazo), sino también una malevolencia espiritual detrás de todo.
Los otros relatos que ya conocemos de Navidad:
en Lucas, el poder de César Augusto desplaza a José y María;
el rechazo en Belén, el pesebre, los pañales…
todo anticipa que la vida de Jesús estará marcada por conflicto y entrega.
En el Apocalipsis, sin embargo, se anuncia la clave de la esperanza:
hay batalla en el cielo, Miguel y los ángeles combaten, y el dragón es vencido.
Para nosotros: habrá oposición cuando Cristo nazca en nosotros… pero Cristo es más fuerte.
El Evangelio de la fiesta nos dice que el ángel manda a José huir a Egipto porque Herodes busca matar al Niño. Herodes aparece como “secuaz” visible del dragón: un poder paranoico que destruye hasta a los inocentes.
Y aquí emerge el gran protagonista del evangelio de hoy: San José.
José es presentado como:
silencioso (no habla en la Escritura),
obediente (escucha la “voz superior”),
valiente y protector (asume el peligro y el camino duro),
y por eso, guardián del Cristo Niño.
Si Cristo quiere nacer en ti, esa vida nueva puede comenzar frágil.
No seas ingenuo: habrá dragón y habrá “secuaces” (todo lo que intenta sofocar la fe, la conversión, la vida de gracia).
Pero Dios protege esa vida usando medios concretos, y la Iglesia hoy nos dice: “Buscad a José”. Pedid su intercesión para custodiar a Cristo en vosotros y “mantener a raya al dragón”.
La estrategia de Jesús: obedecer a Dios, ponerse en camino, y vivir humildemente nuestra fe sabiendo que Dios tiene un plan.






































































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