‘HERMANO OSO’,


Una lectura franciscana.


En el origen de los tiempos creó Dios los cielos y la tierra, el agua, el aire, y los llenó de vida. No fueron distintas creaciones, sino una sola; todo forma parte de un único proyecto, en el que toda la creación está al servicio de toda la creación, no por intereses o retos individuales de cada criatura sino por el bien y la felicidad de todos los que habitan un mismo mundo, un mismo proyecto.

El amor que une a todas las criaturas va más allá del respeto y la convivencia, del ‘vive y deja vivir’ o del repartirse la tierra con buenas palabras; un Amor que ha de mover al hombre a renunciar a su propio proyecto de ser, en favor del proyecto del Creador de que todos seamos lo que estamos llamados a ser; por nuestra naturaleza, por la voluntad de quien nos dio la vida.


Aunque esto sólo podrá ocurrir tras un largo camino que te permita obtener la sabiduría. Que un oso coma peces sin preguntar quién es su dueño forma parte del mismo proyecto en el que un árbol da frutos sin preguntar quién los comerá, incluso en el que un hombre quiere ser más que otros hombres, sus hermanos; ninguna criatura es culpable de ser como es, a lo sumo le podrá faltar un tramo de camino por recorrer.


Sin embargo, nosotros tenemos una gran tarea por hacer, un gran camino en el que avanzar hasta descubrir y aceptar que somos una pequeña parte de un enorme mundo, nacido de la mano de un Creador. Tarea difícil por cuanto cada criatura tiene su camino, su don, su valor, su búsqueda; porque el Creador se revela a sí mismo de muchas maneras, a unos por medio de la sabiduría, a otros por medio de la valentía, o del consejo, o de la paciencia, … o del amor; pero a todos para un mismo fin: ‘nuestra unión total mediante un vinculo de hermanos’.


La auténtica sabiduría es saber respetar el camino de los demás y aceptar el propio, y de esa forma seguir dando Vida a esta creación que somos. Cuando las cosas ocurren hay que compartirlas si son buenas y hay que afrontarlas unidos si son malas, pero no vale perder el tiempo en vengar nuestras desilusiones; sólo el amor, la unión total en el camino, puede conducirnos a la sabiduría, a la aceptación e implicación en el proyecto de Dios.


Y para completar el cántico de las criaturas de San Francisco, que ve en todo cuanto existe la presencia de Dios, continuamente Creador, la película también canta a la hermana muerte, que nos une con el Creador y nos devuelve a una vida eterna.


BIENVENIDO


Tu estás invitado, no podrás faltar

pues hay en nuestras vidas mucho que dar.

Todo es compartir. Todo es convivir

Pues vamos, te damos la bienvenida,

ya somos la gran familia. Amigos,

vamos haciendo, dando y recibiendo,

y todo aquí es tuyo, (y todo es de todos).

Te damos la bienvenida,

felices de estar en familia.

Es nuestro festival

y lo más especial es nuestra unión total

vínculo de hermanos, difícil de explicar


Y con la mejor amistad lo vas a celebrar,

y hoy es por ti lo que mañana es por mi.

Pues vamos, te damos la bienvenida.

Ya somos la gran familia.

Esto es un festival

y lo más especial es nuestra unión total.

Recuerdas a los que se fueron

dentro del corazón.

Con amor se hace el futuro,

con historias y con ilusión

que se guarda en una canción.


Para trabajar:

¿Por qué Denai elige ser oso, cuando pudo ser hombre y con todo el reconocimiento que siempre había soñado?